Cactus en su habitat


Parodia ottonis en un pastizal

Cuando llegamos a visitar a un habitat de cactus, a veces nos llevamos una sorpresa. A pesar de conocer exactamente el lugar, muchas veces sucede que no los volvemos a encontrar. Otras veces demora un buen tiempo hasta acostumbrar a la vista a las condiciones del suelo, sus colores y formas. Luego de haber encontrado al primero, nos resulta más fácil encontrar a otros.

Gymnocalycium pflanzii en el bosque chaqueño

Esto pasa cuando se trata de especies de cactus que se han adaptado tan bién a su entorno, en respecto a colores y formas, que se asemejan a éste de tal manera que que se confunden con las hojas, ramas y piedras. Cuanto más densa es la vegetación, más dificilmente se los encuentra. Esta adaptación proviene de un sistema de protección que adoptan muchos seres del reino animal y vegetal para evitar ser comido. Hay muchos cactus globulares que se encuentran en

Gymncalycium mihanovichii, cubierto de arena

el menú preferido de roedores, venados, cerdos salvajes (como el taguá por ejemplo) y algunas especies de aves. Con este “camuflaje” logran ser casi invisibles, en especial durante épocas de sequía cuando algunas especies desaparecen practicamente debajo de la arena.

Gymnocalycium friedrichii en el bosque chaqueño

Los más difíciles de encontrar son, sin duda alguna, las especies de Gymnocalycium y Frailea de los bosques secos del Chaco. Los árboles y arbustos filtran la luz solar y proyectan sombras sobre el suelo. También suelen haber muchas Bromelias y hojas de colores verde, gris, marrón y amarillento que crean un ornamento confuso y los pequeños

Cereus stenogonus, "escondido" por una columna :-)

Gymnocalycium simulan este mismo ornamento con el color y la forma de sus costillas. Muchas veces hay que quedarse un tiempo parado o sentado en el lugar para poder descubrirlos.

En épocas de floración es mucho más fácil de verlos, pero no siempre tenemos la suerte de encontrar a un cactus en flor!

(Click en las fotos para agrandar)

La justificación para la descripción de esta especie por Moser es algo dudosa y algunos autores la consideran solamente como una forma local de Echinopsis oxygona. Fué nombrada en honor al cactólogo paraguayo-austríaco Adolfo Maria Friedrich quién la descubrío en el departamento de Paraguarí, dónde crece en las praderas rocosas, bajo pequeños arbustos o en pleno sol inclusive, a veces sobre termiteros.
Sus flores son nocturnas, con una longitud de hasta 20 centímetros y un diámetro de hasta 9 centímetros. Estas despiden un agradable e intensivo aroma, como la mayoría de su género.
El cultivo de esta especie es fácil, considerando que le gusta un suelo arenoso, drenado y con un agregado de húmus. También es importante no dejar secarse el substrato por mucho tiempo.

Esta especie fué descrito por Friedrich Ritter como Piptanthocereus lanosus y luego recombinado por Pierre Braun al género Cereus. Es una especie endémica de Paraguay, proveniente de la Cordillera de los Altos y la zona de Acahay. Ahí crece en forma arbustiva, sobre suelo rocoso de piedra arenizca o granitica y alcanzando de hasta 1,5 metros de altura, con un diámetro de hasta 7 centímetros. En lugares soleados desarrolla su característica epidermis azulada, lo que la hace una planta muy llamativa. En sus areolas tiene algo de lanosidad que le dió su nombre.
Sus flores son nocturnas, blancas con hasta 10 centímetros de diámetro.
Esta planta es de fácil cultivo y muy decorativa para jardines, respetando su necesidad de un lugar soleado.

Esta variable especie cubre una vasta extensión y se encuentra en las regiones chaqueñas de Paraguay, Bolivia y Argentina. En su habitat crece en los bosques secos xerofíticos en la media sombra de arbustos y árboles bajos, o matorrales. Estos bosques pierden sus hojas durante la sequía invernal, permitiendo una mayor iluminación durante esa época.
G. pflanzii produce una fuerte brotación de esquejes, formando mayores grupos, que en algunas partes cubren literalmente al suelo. Otras especies del mismo habitat son Stetsonia coryne, Opuntia retrorsa, Opuntia spec., Cleistocactus baumannii, Cereus forbesii, Dyckia spec., Tillandsia duratii y otros.
El suelo es muy arcilloso y se compacta en estado seco, pero contiene bastantes nutrientes, por consistir en material de erosión, llegado de las cordilleras hace millones de años. Las escasas lluvias apenas penetran unos pocos centímetros, por lo que se observa la poca profundidad de las raíces de esta especie.
Las flores aparecen durante todo el verano y son campaniformes de color blanco o rosa. Los frutos son de un color rojo fuerte y se abren al madurar.
El cultivo de esta especie es fácil, respetando al reposo invernal y sin riegos hasta la avanzada primavera. La iluminación debe ser regulada con tejidos de “media sombra” para evitar quemaduras. La reproducción por esquejes es fácil.

Disponemos de semillas para la venta.

Habitat de cactus aún intacto

La mayoría de las especies de los cactus globulares se encuentran en habitats limitados. Existe una teoría que explica este fenómeno y sugiere que hace millones de años, gran parte de Sudamérica tenía un clima semiárido con carácter de estepa. Con el paso del tiempo se han producido cambios climáticos con una proliferación de los bosques, lo cual llevó al aumento de la emanción de vapor y, a su vez a la formación de las selvas, llegando a ocupar gran parte de las regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica.

Extracción de piedras en un habitat

Los cactus, al ser plantas xerofíticas y con una necesidad de asimilar su crecimiento mediante los rayos solares, desaparecieron en las zonas boscosas, o mutaron a formas adaptadas como los cactus epifíticos. En zonas con suelos pobres en alimentos, donde los bosques no han podido expandirse, encontramos hasta hoy los “refugios” de algunas especies de cactus. Estas se han adaptado a lugares aislados con un microclima diferente a su entorno. La falta del intercambio genético con cactus de otros refugios, produjo a lo largo del tiempo una variación en sus características y la formación de razas geográficas y especies.

Habitat de Gymnocalycium, destruido y contaminado

Por esta razón, hoy encontramos pequeños y aislados habitats con una vegetación distinta al resto. Estas “islas” o nichos son altamente sensibles a la intervención humana y la mayoría de sus especies dependen de la condición especial de su microclima.
La amenaza principal es la agricultura y la ganadería y se manifiesta en los anuales quemazones, la destrucción del suelo, o la introducción de especies foráneas, como pastos híbridos que cubren y literalmente ahogan a la vegetación nativa. También afecta el pastoreo de vacunos que suelen dañar a muchos pequeños cactus con sus pisadas.
Otro factor constituye la recolección de los cactus en su habitat por razones comerciales. Especialmente las épocas navideñas con los adornos de sus pesebres causan una recolección masiva de especies nativas de diferentes especies de cactus y Tillandsias.

Una de nuestras metas es la reproducción de las especies amenazadas en cultivo. Ya hemos logrado de reproducir algunos cactus amenzados a partir de semillas e injertos. Colabora con nosotros – no compres plantas silvestres!

Esta interesante, pequeña Frailea pertenece probablemente al grupo de Frailea cataphracta, pero queda algo más pequeña, posee una espinación algo más fuerte, una flor mayor, y en algunos ejemplares se pueden observar filamentos de color rojo, lo que no es común en F. cataphracta. También existen algunas similitudes con la Frailea melitae en Mato Grosso (Brasil) y algunos autores incluyen a ésta última como variedad de F. cataphracta. Mis investigaciones sobre AA165 aún no concluyeron y sería muy adelantado decir, si se puede incluir también a esta planta como variedad de F. cataphracta, o como especie propia.

Las tiernas plantitas alcanzan hasta 3 cm de diámetro y se limitan a un habitat muy pequeño de unos cien metros cuadrados. El suelo se compone de rocas férreas de color negro rojizo, entre hierbas y gramineas. En las cercanías crecen bajo arbustos y árboles Cleistocactus horstii, una Harrisia (parecida a la perdidad Monvillea haageana) y algunas Opuntias.

El habitat se encuentra cerca del trópico de capricornio, por lo que se considera oficialmente perteneciente a los trópicos. Esto significa que habría que mantener a esta Frailea algo más cálido en el invierno. En respecto a la humedad, recomendamos regarla suficiente, pero sin que el agua quede estancada. El sustrato debe ser bien drenado y puede contener algo de húmus.

Como el lugar del habitat es muy mequeño y se está utilizando para pastura de ganado, lo consideramos como extremadamente amenzado.
Estamos reproduciendo esta especie en nuestro vivero.

Aquí no se cuestionará la pregunta sobre la justificación del nombre de la especie. Todo el grupo de formas alrededor de F. friedrichii, schilinzkyana, moseriana, ignacionensis e ybatense aguardan a una revisión precisa y personalmente pienso que todos estos nombre solamente podrían tener rangos de variedades.

El habitat es tipicamente de Fraileas, con las usuales placas de roca arenizca, cubiertas de diferentes tipos de líquenes y musgos. El suelo rocoso impide el crecimiento de árboles y arbustos de mayor tamaño, por lo que estas Fraileas sólo quedan algo protegidas del sol por bajps arbustos y gramineas. Algunos ejemplares, inclusive se encuentran en pleno sol. Otra posible razón por la que se encuentran estas cactáceas siempre sobre y entre rocas podría ser la actuación de las rocas como reserva de calor solar e impedir las heladas a nivel del suelo. El sustrato es arenoso-arcilloso y contiene bastante grava.

Las Fraileas florecen por todo el año, pero abren sus flores exclusivamente en días de calor húmedo, lo cual sucede también esporadicamente durante el invierno.

El habitat se encuentra en una zona bastante poblada y es utilizado para el pastoreo de bovinos y a veces sirve de cancha de futbol. Según los pobladores de los terrenos vecinos, antes había una mayor cantidad de estas Fraileas, pero se procedió a “limpiar” el terreno ya que se precisaba una mayor superficie para realizar los juegos deportivos!

Para el cultivo recomiento utilizar un sustrato drenado con algo de húmus y una constante y leve humedad. El calor del suelo es conveniento y puede ser simulado con cables calefactores. Si uno quiere ver las flores abiertas, se tienen que ubicar estas plantas en un lugar con calor húmedo.

Estamos reproduciendo a esta especie en cultivo.

Habitat de Frailea matoana

Esta pequeña Frailea, que ya fué declarada por Pierre Braun como extincta, procede del sur de Mato Grosso (Brasil). A pesar de pertenecer al grupo de las “Cataphractas”, se diferencia bién de esta por la epidermis marrón rojiza y las espinas negruzcas, además de estar muy alejada de las poblaciones de Frailea cataphracta.
Las Fraileas crecen exclusivamente en los lugares más altos de pequeños cerros de canto rodado, a una altura de 690 metros. La poca vegetación se compone de pasto y algunos arbustos, lo que se puede deducir de un suelo muy pobre de nutrientes . El sustrato es bastante arenoso/arcilloso y bastante compacto.

Es muy difícil encontrar a estas plantitas cuando no florecen, además crecen solitarias y muy esparcidas. El clima es bastante cálido y húmedo por todo el año. Sin embargo, esta Frailea es bastante delicada y no gusta de mucha humedad. Se la puede cultivar en forma injertada, pero siempre usando un portainjerto de un crecimiento más bien lento, para no cambiar demasiado su apariencia natural.

Tenemos reproducción en nuestro vivero.

Esta especie es algo especial entre los Gymnocalycium. Solamente el tamaño ya es impresionante. Se pueden encontrar ejemplares con más de 25 cm de diámetro!

También las condiciones en los habitats son algo diferentes de la gran mayoría de los “Gymnos” y se pueden diferenciar 2 grupos: Las formas paraguayas que crecen exclusivamente en suelos muy arenosos y las bolivianas que prefieren las laderas de colinas arcillosas y suelos erosionados. Aún queda por investigar en qué detalles se distinguen estas formas.
Muy interesante me parece la forma de los arenales. Estos habitats son campos abiertos naturales, ubicados entre los vastos bosques secos, donde no puede crecer el bosque por la escasez de nutrientes. Muy similar a los Discocactus de zonas más húmedas, también esta especie desarrolla largas raíces bajo la superficie para captar el rocio nocturno y la mayor cantidad posible de nutrientes.

Dunas fósiles en el Chaco paraguayo

También se los puede encontrar en las dunas fósiles del Chaco occidental, que también se encuentran sin bosque.
Para el cultivo se recomienda mucho calor en el verano, con poco riego, freso y totalmente seco en el invierno. Conviene aplicar un leve sombreado, para simular hierbas y arbustos en su habitat. Las formas bolivianas también se encuentran creciendo en pleno sol. Otras especies en los habitats son: Stetsonia coryne, Cereus forbesii, Jatropha spec., gramineas, Tecoma aurea, Chorisia speciosa y algunos arbustos desonocidos.

Estamos reproduciendo esta especie en nuestro vivero.

A estas bellas plantas también se las conoce con el género de Eriocactus o Notocactus. A pesar de la extensa polemica sobre el tema, yo encuentro notables diferencias con Parodia schumanniana, en especial por el cuerpo más bajo, ancho y las espinas que varian entre un marrón grisáceo y negro. También el habitat tiene completamente otras características.

Estas Parodias crecen sobre  mesetas de piedra arenisca, con una  vegetación que se parece más bien a un habitat de Frailea o Gymnocalycium, incluso se las encuentra a veces juntos con éstos últimos. Otras plantas en el habitat son Dyckias, Tillandsias, Gramineas y algunos arbustos. Las piedras están cubiertas de líquenes y musgos, lo que se deduce a un alto grado de humedad. El sustrato es arenoso-humoso y se produce de la erosión de las piedras areniscas y la descomposición de las raíces de Bromelias.

Viejos ejemplares de Parodia nigrispina, en 1984

Este habitat tiene una superficie de aprox. 1 hectárea y en mi última visita mostró una población muy reducida a no más de 20 ejemplares y solamente se encuentran plantas jóvenes. No existe más ninguna de las enormes plantas encontradas ahí en el año 1984, por lo cual se estima una pronta extinción de esta especie en su habitat natural, ya que casi no tiene producción de suficientes semillas.
El cultivo no es fácil, a pesar de la presencia de los Gymnocalycium fleischerianum que tienen un crecimiento mucho más robusto. Un sustrato arenoso-humoso con una leve y constante humedad, pero con un buen drenaje y una temperatura mínima de 5 grados son adecuados.

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