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Debido a nuestro clima en Paraguay, la mejor época para la siembra es el otoño y el invierno, ya que las temperaturas en la primavera y el verano suelen ser muy altas para conseguir una óptima germinación.

A continuación presentamos un sistema para la siembra que, según nuestra experiencia es uno de los más efectivos.

Arena sanitaria para gatos

Arena sanitaria para gatos

1.  Sustrato
Se utiliza arena sanitaria para gatos del tipo que no tiene agregados químicos. Tampoco tiene que decir “forma grumos”. Se la pasa por un molino para maíz para obtener el granulado deseado: 2-3 mm. Lo mismo se hace con el carbón vegetal (el que se usa para los asados). El carbón va al 30-40%. Luego se pasa todo por un colador de té para quitar el polvo de la mezcla. La mitad inferior de la maceta puede tener la arena sanitaria sin moler, así como viene del paquete. Solamente la parte superior (1-2 cm) tiene el granulado fino.

Semillas con fungicida

Semillas con fungicida

2. Fungicida y fertilizante
Las semillas se tratan previamente con un fungicida sistémico que se utiliza en el agro para curar las semillas de la soja. De hecho se llama “curasemillas”. Tiene el componente “Thyram” o “Tyram”. Como viene en forma líquida, se sumergen las semillas con un colador de té y luego se las deja secar. Tenga cuidado que el fungicida es muy tóxico al ser absorbido por la piel (usar guantes)!
Luego se hierve agua, se deja enfriar y se agrega un fertilizante para cactus, pero en una dosificación del 10-20% de lo normal.

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Semillas ya sembradas con las bolsas cerradas

3. Siembra
Para sembrar simplemente se tiran las semillas encima del sustrato, sin taparlas. Solamente se presionan un poco con los dedos para que tengan buen contacto con el sustrato. Luego se mete la maceta en un recipiente donde se carga el agua con el fertilizante, hasta casi al borde de la maceta. De esta manera, el agua sube por inmersión por los agujeros de la maceta. Tiene que quedar bien empapado. Después se quita la maceta del agua y se la mete en una bolsa con cierre “ziplock” que se usa para congelar alimentos y se cierra la bolsa. Estas ya vienen esterilizadas, por eso son mejores que bolsas de plástico comunes o los films.

Semilleros con los tubos de fluorescente.

Semilleros con los tubos de fluorescente.

4. Luz y temperatura
Las bolsas con las macetas se colocan debajo de tubos fluorescentes comunes de color “luz fría” (2 x 20W) a una distancia de 10-12 cm, con un timer que da 14 horas de luz por día. La temperatura ideal es de 25-28 grados de día y de 15-20 grados de noche. Puede variar levemente, pero no se recomienda que suba a más de 34 grados por varios días ya que impide la germinación.

En promedio, la mayoría de las especies germinan a partir de una o dos semanas. Algunas ya a los 3-4 días. De esta forma las siembras se mantienen con las bolsas y las luces por al menos 3 meses.

Cactus ya germinados

Cactus ya germinados

Si todo sale correctamente, el sustrato no se seca durante este tiempo y tampoco aparecen algas u hongos. En casos de que éstos aparezcan, hay que abrir la bolsa y aplicar un fungicida, luego cerrarlas nuevamente.

Disponemos de una ámplia variedad de semillas para la venta. Pida la lista por email.

 

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Turbinicarpus klinkerianus en total reposo y casi invisible

La mayoría de los cactus provienen de zonas climáticas con una época invernal bien marcada, con temperaturas mucho más bajas, incluso con heladas nocturnas y, en casos extremos hasta soportan nieve durante semanas. La adaptación es tal que literalmente se preparan para soportar el frío, aprovechando las sequías y reduciendo el volúmen de agua, pudiendo de esta manera resistir las adversidades climáticas.

El balcón soleado. un buen lugar para pasar el invierno.

Como resulta algo difícil, crear un clima diferente para cada grupo de cactus, según la procedencia de cada uno, podemos seguir unas reglas generales que se aplican a la gran mayoría, con algunas pocas excepciones. Cabe destacar de que la gran mayoría de los cactus necesita un reposo invernal para poder producir sus floraciones. Para lograr este reposo, debemos reducir los riegos durante el otoño, para lograr un paro en el crecimiento y la maduración de los tejidos.

Al no proveer agua, las plantas se dehidratan y se encogen, incluso algunas casi “desaparecen” en el sustrato. Al encontrarse bien deshidratados, los cactus pueden resistir temperaturas bastante sbajas y hasta heladas, siempre y cuando se encuentren protegidos de las lluvias.

Frailea cataphracta al aire libre y sin protección.

Los lugares ideales para el reposo invernal son balcones y terrazas con techos o, por supuesto un lluviadero especial para los cactus, con un techo transparente, ya que el sol también es importante durante el invierno e influye considerablemente en la próxima floración.

Los semilleros y pequeños injertos representan una excepción para este reposo invernal, ya que aún se encuentran en un estado juvenil y se pueden

Semillero con cactus chilenos

mantener en un lugar más cálido y protegido contra el frío. Lo mismo se aplica a los cactus procedentes de zonas tropicales, como la mayoría de las especies de Discocactus, Melocactus, Arrojadoa, Pilosocereus etc.
Otra excepción serían las especies de zonas climáticas que reciben lluvias invernales, como el sur de Brasil, Uruguay y las regiones orientales de Argentina y Paraguay. Estas especies no precisan de una protección contra las lluvias, mientras se encuentren en un sustrato bien drenado y reciban suficiente sol.

Discocactus hartmannii

Se trata de un género con forma globular, procedente de Brasil, Paraguay y Bolivia de zonas climáticas mayormente tropicales. Son plantas muy apreciadas por los coleccionistas por sus interesantes formas y flores nocturnas y perfumadas. Su nombre proviene del griego “diskos”, referiendose a su forma de disco y fué descrito en 1837 por Pfeiffer.
En los últimos años se decribieron una gran cantidad de “nuevas” especies, debido a la gran variabilidad de sus formas locales, reduciendose luego a 24 especies, incluso algunos autores reconocen solamente 12.

Discocactus placentiformis

Una característica muy interesante es el desarrollo de una zona floral lanosa, llamada cefálio. Se forma en el estado adulto de la planta y es muy similar al de los Melocactus. Las grandes flores nocturnas son siempre blancas y se abren por una sóla noche, despidiendo un perfume muy agradable e intenso, que a veces se puede sentir a muchos metros de distancia. Este perfume tiene el propósito de atraer a los polinizadores, que son las mariposas nocturnas.

Discocactus buenekeri

El cultivo de la mayoría de los Discocactus requiere algo de experiencia y generalmente no son aptos para principiantes. Con excepción de la única especie nativa de Paraguay (Discocactus hartmannii), no soportan las heladas y deben ser protegidos en el invierno de las bajas temperaturas, inferiores a 4 grados. Les gusta un lugar soleado y bastante humedad durante la época de crecimiento. En el invierno se pueden reducir los riegos, pero sin tenerlos completamente secos por mucho tiempo.

Discocactus horstii

Con excepción de algunas pocas especies, se reproducen por semillas que se obtienen solamente mediante la polinización con flores de otros ejemplares, ya que todos los Discocactus son autoestériles. La siembra requiere algo de experiencia y demora de 3 a 6 años hasta obtener plantas adultas. Muchas veces se los injerta para facilitar su cultivo. Especialmente Discocactus horstii, la especie más pequeña del género se suele cultivar en forma injertada.

Discocactus hartmannii en su hábitat, afectado por los quemazones

Todas las especies de los Discocactus se encuentran amenazadas en sus hábitats y algunas ya están practicamente extintas o a punto de desaparecer. Por eso debemos desarrollar buenos métodos de propagación en cultivo mediante semillas, no extraer plantas de hábitat, ni comprar plantas silvestres!

En Jardín Urumbé disponemos de plantas cultivadas para la venta,

Turbinicarpus roseiflorus

El género Turbinicarpus reune como 25 especies de cactáceas de cuerpo pequeño o mediano, todas procedentes de México. Ahí se los encuentra en hábitats pedregosos, generalmente muy secos o con suelos muy drenados, en gran parte de piedras calizas o de yeso. Este detalle ya advierte sobre su cultivo y por lo tanto debemos utilizar un sustrato bien aireado, con muy poca sustancia orgánica y con un agregado de un componente algo alcálico. Según la experiencia y los materiales que tenemos disponibles en Paraguay, sugiero grava basáltica, arena lavada, carbón  vegetal picado, arcilla roja y arena sanitaria para gatos, en las proporciones 30/30/15/20/5.

Turbinicarpus klinkerianus

Durante la época de crecimiento podemos regarlos, según las condiciones climáticas, como 1 vez por semana, excepto en días frescos y siempre dejando secar al sustrato entre los riegos. En el invierno no los regamos en absoluto y podremos observar como algunos se retiran literalmente bajo la superficie del sustrato.

Turbinicarpus schwarzii var. rubriflorus

Sus flores aparecen en la primavera y durante todo el verano. Son pequeuñas, pero comparado con el tamaño de la planta, resultan bastante grandes. Las hay en varias tonalidades: blanco, rosado, crema, amarillo y algunas combinaciones con franjas. Son fáciles de reproducir por semillas y a veces ya florecen a los dos años después de la siembra.

En nuestro vivero disponemos de plantas y semillas para la venta.